La fotógrafa Camila Valdés retrata imágenes de la vida cotidiana en las que, debido a la inmediatez de la sociedad actual, no solemos reparar. En su obra Nombre y forma, dispuesta en Sala Lily Garafulic, somos capaces de considerar detalles que a simple vista no aparecen.

Por medio de diez imágenes, la fotógrafa captura personas, animales, naturaleza y objetos formando este espectro visual íntimo y político.

Cuándo: 15 de noviembre al 29 de diciembre.

Horario: 11.00 a 20.00 horas.

Entrada: Liberada.

A través de la pintura, la artista Constanza Cox nos sumerge en MAQUINARIA. La muestra que involucra un conjunto de telas pintadas, con rodillos y spray, construye imágenes que no hacen referencia a ningún rostro.

Figuras geométricas que se acoplan en tonalidades negras, grises y blancas mezclando mecanismos y estados orgánicos de la materia se apropian del textil. Presente en Galería Bicentenario, pretende exponer objetos que se pertenezcan entre sí, por lo que se pinta y la forma en que se hace.

Cuándo: 15 de noviembre al 29 de diciembre.

Horario: 11.00 a 20.00 horas.

Entrada: Liberada.

El 41 Salón Nacional de Fotoperiodismo organizado por la Unión de Reporteros Gráficos y Camarógrafos de Chile reúne las mejores fotografías de prensa de 2018, las que se dividen en las siguientes categorías: prensa, personajes, retrato, deportes, vida diaria, naturaleza y medio ambiente, ciencia y tecnología; arte, cultura y espectáculos e internacional.

Cuándo: 26 de septiembre al 24 de noviembre (lunes a domingo).

Dónde: Hall Emilio Jéquier. 

Horario: 09.00 a 20.00 horas. 

Entrada: Liberada.

  • Una masiva convocatoria se registró la noche del miércoles en Centro Cultural Estación Mapocho, para dar la bienvenida a dos nuevos proyectos que dan el vamos a la temporada 2019 de artes visuales.

 

Se trata de “Mujeres Latinoamericanas y la Fotografía” y “Paisaje Interior”, muestras fotográficas que abren sus puertas desde el 10 de enero al 3 de febrero; y luego, tras un breve receso de vacaciones, desde el 25 de febrero al 10 de marzo.

“Me parece que es súper importante conocer la historia de las fotógrafas, por ejemplo, historias relacionadas con temas femeninos”. Comenta Verónica Sanchis Bencomo, curadora venezolana y creadora de la plataforma Foto Féminas, un espacio dedicado a la promoción y difusión del trabajo en fotografía que realizan mujeres de todo el continente.

Bajo aquella premisa llega “Mujeres Latinoamericanas y la Fotografía”. Exposición que reúne artistas de países como Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela en la Sala Lily Garafulic de Centro Cultural Estación Mapocho.

“Como venezolana viviendo en el extranjero, he tenido la oportunidad de ser testigo de que muchas veces la imagen de Latinoamérica tiende a ser negativa, lo que no es una verdad absoluta. No todas las historias son negativas, ni todas las historias son contadas por hombres, por eso me importa traer la documentación de mujeres” asegura Verónica Sanchis.

Paralelamente, en la Galería Bicentenario, Centro Cultural Estación Mapocho junto a Cenfoto-UDP presentan “Paisaje Interior”, trabajo del reconocido fotoperiodista nacional Claudio Santana.

“Es una recopilación de fotografías que tenía guardadas hace mucho tiempo de la ciudad. Yo soy fotógrafo de prensa, tuve la oportunidad de ir a todos lados y ahí empecé a hacer un registro personal de Santiago” indica el autor.

En particular, “Paisaje Interior”, es una mirada personal e íntima a una urbe desolada, con ausencia de presencia humana. Escenas que el lente de Santana, logra captar no sin un dejo importante de nostalgia.

“Es un recorrido personal, hay un par de fotos de los 90 que tiene que ver con procesos míos. Tiene relación con el cine que veo, la música que escucho” concluye.

Ambas exposiciones se presentan de martes a domingo de 11.00 a 20.00 horas en horario continuado (sábados y domingos cerrado de 14.00 a 15.00 horas). La entrada es liberada.

  • ‘Espejos del mar; crisis, paisaje y territorio’ se presenta de martes a domingo hasta el 19 de agosto en el Centro Cultural Estación Mapocho. Horario de visita continuo entre las 11.00 y 20.00 horas.
  • La muestra que contempla una serie de fotografías reveladas en aguas contaminadas por la acción industrial, extraídas de zonas costeras de Chile, se exhibe en la sala Lily Garafulic con entrada liberada.

 

El mar y el territorio

“Se sabe que existen sectores sumamente contaminados, pero no con mayor detalle. Busqué cuáles eran las zonas más afectadas y así partí a la Bahía de Quintero, luego fui a Chañaral y trabajé en la desembocadura del Río Maipo, en LLolleo”, señala Patricio Saavedra. Hace dos años, el artista inició su investigación fotográfica sobre territorio.Siempre le llamaron la atención los problemas medioambientales y, a medida que recopilaba información, se daba cuenta que había mucha información que la gente no conocía.

Tras varias visitas a los lugares mencionados, el efecto antropoceno, que hace referencia a las repercusiones que genera la acción humana sobre el medioambiente, se hizo notar de manera evidente. Y, más allá de la contaminación propiciada por los peatones y habitantes del sector, quienes más influyen en su desarrollo son las industrias. Para Patricio, su manifestación fue más explícita. “A medida que iba investigando todo este tema, me di cuenta que hay varias empresas que poseen una política súper irregular con sus desechos y con sus políticas medioambientales”.

1 kk

Las industrias

Eso lo llevó a Chañaral, ciudad que ha tenido históricamente problemas con relaves industriales. En 1938, una vez colmados los embalses terrestres pertenecientes a la ex mina de Potrerillos, sus desechos fueron arrojados al mar. Utilizando el río Salado que atraviesa por Llanta, Diego de Almagro y El Salado antes de desembocar en la Bahía de Chañaral.

“Han depositado tanta cantidad de relave sobre el borde costero que el mar incluso se ha recogido. En la Bahía de Quintero (zona centro) también existe una problemática medioambiental, en el sector de La Greda y en Ventanas, en donde las emisiones de CO2 están muy pasadas por las normas que regulan esos desechos”, añade el fotógrafo.

Sonia Yañez, bióloga marina que actualmente cursa un Doctorado en Oceanografía en la Universidad de Concepción, se encargó de detallar el efecto antropoceno en la muestra, reconociendo sus consecuencias. “La arena de Chañaral es verdosa-amarilla porque está llena de mercurio, arsénico y otros metales pesados que con el viento se levantan y la gente los respira. Esto tiene graves repercusiones en la salud de las personas, pudiendo desarrollar enfermedades como el cáncer. La gente no debería vivir ahí o tendría que andar con máscaras. Falta una responsabilidad con el tema”.

“En Quintero el fenónemo es similar. La contaminación es principalmente por los gases que emiten las industrias en la atmósfera, generando lluvias ácidas que al tocar el suelo no permiten que crezca vida ahí, afectando el ecosistema de forma local. Eso es un problema tanto para las personas como para el medioambiente”, agrega.

El arte como método de denuncia

A través de un trabajo que combina la fotografía análoga y su posterior revelado incorporando agua de relaves industriales, el artista logra integrar componentes nuevos a la imagen capturada. “Utilizo ciertos elementos químicos, propios de cada sector, y en esos elementos sumerjo los negativos de las fotos o los incubo. La alteración que produce eso es un grado de abstracción sobre la imagen. Por eso, las fotos tienen varias figuras y manchas que no son simétricas, son al azar”.

2 kk

Incorporando dos realidades dentro de un mismo paisaje realiza una metáfora de la crisis que viven las zonas costeras del país. “Quiero mostrar cómo en ese paisaje que uno está mirando frente al mar, invisiblemente hay muchos componentes que no están para el ojo humano. Yo trato de evidenciarlos, entonces con la foto aparece esa alteración”, aclara Saavedra sobre el proceso previo a la creación de su obra.

“Es interesante cómo los colores se traducen en la interferencia del ser humano en el paisaje. La polución está acabando con el mundo y eso es lo que se muestra aquí”, comenta Camila (31), visitante brasileña de la exposición presente en sala Lily Garafulic.

Por su parte, Erick (45) destaca que “se nota la existencia de procesos químicos de oxidación con una mezcla de metales. Las manchas forman una mirada distinta de la realidad” junto a su hijo Rui (10), quien enfatiza que “los tonos y las imágenes son una versión colorida pero más desgastada, pareciéndose al efecto del yodo”.

Enlazando el mundo científico con el arte, el trabajo de Patricio Saavedra juega un rol fundamental a la hora de acercar la problemática a la población. En palabras de Sonia Yañez, la exhibición logra “generar una conciencia civil y una manifestación como sociedad frente a este problema”, siendo un ejemplo para “unir las diferentes disciplinas en las que nos desempeñamos y hacer un llamado político-social con respecto a lo que sucede hoy en día en nuestro país”.